Símbolo de Atón / Athanasius Kircher
La Gran Ciencia de Luz
LA MÍSTICA DEL SOL
Sirvan los libros del Sol para acompañarnos en la ruta solar.
Fueron captados en la luz; sean a Ella devueltos. Están alineados con la Tradición y la gran Ciencia sagrada cuyas leyes vienen inscritas en el alma de todo ser humano y cuyo conocimiento es el del Ser. (No se trata pues de libros sobre espiritualidad sino escritos desde la experiencia espiritual, letra viva, pudiendo acompañar así el camino de conciencia de cualquier aspirante a la Verdad).
Tratamos del sol y del fuego porque son símbolo del gran Espíritu y del alma en tanto que chispa del gran Sol espiritual, y porque la escritura inspirada de estos libros es medicina para el alma y el espíritu estimulando el Despertar de la conciencia y apuntando con la claridad que aporta la iluminación (parcial) de nuestra mente (girada hacia a la Luz es decir, al Servicio del Espíritu) al retorno al Origen, esto es a la salud verdadera.
Escribía el teósofo cristiano Jacob Böhme: "El alma es un ojo de fuego o un espejo de fuego en el que Dios se ha revelado. El alma es un fuego voraz y si no se la nutre se convierte en valle triste y hambriento.”
En la luz del camino REIKI se reinició la gnosis que reúne a druidas, amerindios, neoplatónicos, cabalistas, cristianos primitivos o alejandrinos…etc; el gran Sol espiritual UNO, universal, derrama sus rayos salutíferos, llámese Apolo, Cristo, Tetonis, Mitra, Bishamon-ten (espíritu del sol nipón), Atón o Heliogabal… etc.

El COLOSO de Rodas (dios Helios)
La Fuerza inconmensurable y eterna, armonizadora de todas las cosas, ha sido llamada de muy diversos modos, incluso dentro de una misma cultura; por ejemplo, para los aztecas, es MOJOKOJANI (“el que a sí mismo se inventa y se transforma”); o “PALNEMOWANI (“el que da la vida”); o JOKEINAEAKI (“lo que está cerca y lejos”); DEJOKOJANI (“el Creador de las cosas”);
Es el Padre creador, el dios SOL, ¡el coloso de fuego!
En el hinduismo la trinidad védica Agni-Indra-Surya nos remite igualmente al sol, al fuego divino y gran poder.
En extremo oriente, concretamente en Japón, llaman "Sonten" a la suprema Deidad, "Alma viviente" y "luz gloriosa", Alma suprema y trina declinada en "Maô-Son", "Bishamon-ten" y "Senju-Kannon".
“- Qué hay dentro de los siete velos?
- El fuego ardiente
- ¿Y en el interior del fuego?
- Para eso, no hay respuesta”, leemos en un manuscrito copto del siglo VII.

pintura alquímica de Louis Cattiaux- "Dios Padre creador"
La cultura de los mejicas le representó también bajo la forma de un colibrí de azulado plumaje: HUIT-ZI-LO-POCHT-LI, (el “colibrí azul de la izquierda”). Parece ser un nivel de representación en tanto que victorioso Mensajero del dios supremo solar, como el águila puede simbolizar la elevación mística y el descenso a la tierra (encarnación). Los guerreros mejicas (del águila y jaguar) le adoraron bajo esta forma. Huit-zi-lo-pocht-li lleva un escudo solar y una serpiente-espada de fuego en sus manos.
El combate solar que simbolizan estos atributos es el combate espiritual que anima al que despierta del letargo del alma y emprende el viaje de retorno a sí mismo, al gran Sol central.

LA MÍSTICA DEL SOL - Piedra del sol - orden cósmico según la visión azteca
Este viaje, en las sociedades tradicionales, se realizaba de manera reglada y supervisada; en las nuestras, donde se interrumpieron la mayoría de las cadenas iniciáticas y falta cohesión en sus escuelas y hermandad entre los practicantes, puede darse de manera espontánea y guiada interiormente. REIKI hace parte de esta oportunidad de ser guiados directamente por la Luz a la vez que ayudados por el influjo espiritual de una cadena de transmisión.

LA MÍSTICA DEL SOL - La maza de la fuerza del combate solar en manos del héroe Hércules y del dios hindú Hanuman./ La lanza del arcángel Miguel, jefe de la milicia celeste, venciendo la Bestia.
La serpiente-fuego en manos del dios guerrero mejica, nos remite tanto a la espada flamígera y remolineante que guarda el jardín de Edén (Gen 3:24) como a la espada de la Verdad o espada del Espíritu crístico que es la Palabra de Dios (Ef 6:17) y la espada de la Justicia divina que alza San Miguel para matar a la Bestia.
No se trata de heroísmo sino, propiamente, de combate espiritual: vencer primero al enemigo interior. Se trata de no salir de sí (expulsión del Paraíso) y de honrar la Vida.
Se trata de devolverle todo al que todo nos dio: polvo, soplo y luz.
En esta difícil tarea la humanidad cuenta con la ayuda sobrenatural de dioses o mensajeros, guardianes y protectores a veces representados como animales mitológicos tal el ave fénix protegiendo a los humanos de los poderosos rayos del sol.
LA MÍSTICA DEL CARRO SOLAR

Gustave Moreau - Apolo conductor del carro
El emperador romano Marco Aurelio Augusto, póstumamente llamado Heliogábalo, al igual que el faraón egipcio Akenaton, quien también quiso retornar al culto del dios-sol supremo ATÓN, reinstauró el antiguo culto al sol a través de esta divinidad “sol invictus”. (Tal vez en relación con el “dios solar sirio de la montaña Elágabalo o con los misterios mitraicos).

“La sublimidad y la perfección del sol macrocósmico se hacen manifiestas cuando el noble Febo se sienta en su carro triunfal y su rubia cabellera ondea en el centro del cielo. Como único soberano visible, lleva en su mano el cetro real y reina sobre todo el universo.” R.Fludd - Utriusque cosmi

LA MÍSTICA DEL SOL -La Merkaba, vía mística hebrea, se basa sobre la visión de Ezequiel.
Él es el conductor del carro como Krsna-Vsnu lo es en la India, a veces representado por el corazón del sol, el dios Surya.
En los misterios de la Kabbala descifrados por Éliphas Lévi en el siglo XIX se da una interesante explicación cabalística de la compleja profecía de Ezequiel; en términos alquímicos, nos habla del misterio de las fuerzas elementales universales, agua tierra, aire, fuego y su principio común, el éter, combinándose.

Tetramorfos del cofre de Cluny.

LA MÍSTICA DEL SOL - El círculo de la vida y la ruta solar / Ilustración de un manuscrito y representación en una sinagoga de Cristo-Sol centro del círculo de la Vida.
Las constelaciones como doce pasos o “casas del sol” señalan en el cielo el curso del año. Los solsticios corresponden a las puertas de entrada y de salida para las almas encarnando y desencarnando; la del verano es la puerta de los hombres y la del invierno, la puerta de los dioses.

LA MÍSTICA DEL SOL - La famosa expedición de Ulises es metáfora del regreso del alma a su patria, la morada eterna de la Luz.
Druidas, aztecas, hindús, griegos y romanos… en fin, todas las tradiciones celebran acordes a la Tradición primordial, madre de todas las diversas expresiones, estos pasos que en el cristianismo corresponden a los misterios de la Pascua y Navidad y que tan bellamente han sido expuestos por Lanza del Vasto.
El Arca del Sol te propone visualizar en su canal YOUTUBE un montaje audiovisual inédito. LA PASIÓN por Lanza del Vasto.
https://www.youtube.com/watch?v=vVOQufm8ZHk

En el círculo de fuego danza Siva-Nataraja.
En el círculo de fuego danza Siva-Nataraja.
“Oh Siva (…) danzando sobre las catástrofes, las ruinas y las devastaciones del fuego: admirable arrasador (…) Su incendio es el fuego feliz de los ascetas y su danza, la exultación de los espíritus liberados, por fin desnudos como el fuego”
escribe Lanza del Vasto en su libro La Trinidad espiritual.
LA FILOSOFÍA POR EL FUEGO

Asklepios con su hija Higeia imponiendo manos para sanar / Padre e Hijo según visión de Sata hildegarda / y la Serpiente emplumada azteca, símbolo de Conocimiento (sanador).
Los libros del sol ayudan a poner de relieve lo común entre las diversas tradiciones del gran Árbol de la Tradición primordial, el ver la raíz equivale a una verticalización de nuestro ser que ya no se extravía ni entra en conflicto dentro de las variadas expresiones (en un plano solo horizontal, el de las coordenadas espacio-tiempo) del ser individual y los dominios de conocimiento y actividad de los hombres.
Es desde esta raíz común que aportan luz, con especial interés, sobre la expresión occidental de la gnosis en tierras cristianas: concretamente a través de la comprensión del hermetismo (por vivencia directa), la alquimia y el esoterismo cristiano en general. Un eslabón perdido o sepulto que pocos occidentales han podido rescatar dentro de la imposición general de visión materialista, y que, sin embargo, es imprescindible a nuestra sanación y equilibrio pues sin duda (como escribe M.Magre en el Ashram de Pondichéry): “cada hombre está ligado a su tierra [y cultura] por lazos cuya fuerza sólo conoce cuando pretende romperlos”.
El conocimiento del ser ha sido tradicionalmente representado por las alas, esto es, la elevación de nuestra alma hacia su Origen: somos un compuesto de tierra y cielo, extremidades por volver a reunir (matrimonio figurado en el hermetismo por el del Rey solar con su Reina lunar); un cuerpo terrenal de serpiente y alma alada, mercurio vulgar y mercurio celeste para volar de regreso a la Morada de Luz eterna. Alas de la gran diosa madre egipcia: Isis, alas del Pegaso (“manantial” de blanca pureza), alas en el casco o la sandalia de los Mensajeros del cielo (Hermes, ángeles…); alas de animales-emblema o dioses tal la serpiente emplumada azteca Quetzalcoatl… etc, etc.

Es la palabra que vehiculan los mensajeros y los enviados, los intermediarios divinos y hombres-puente; es el conocimiento de los hombres-medicina, de los Artistas en el sentido antiguo; es la obra de los hombres del Conocimiento (gnosis) que se elevaron (o se abrieron) al acceso de un conocimiento alado (o de luz) animados por el fuego de la Revelación que puede conocer un alma virginal, un amante (philo) o esposa de la Sophia (Sabiduría). El intelecto está aquí enteramente puesto al servicio del Ser, es decir en la búsqueda de la Verdad no de provecho personal ninguno y sin apropiación. La filosofía "por el fuego" o "ígnea" es una denominación tradicional de nuestra tradición hermética que la distingue de la filosofía degradada en ejercicio racionalista. El "amor a la Sabiduría" no puede en verdad no referirse a la sabiduría divina, siendo la Sophia la inteligencia o energía creadora (el polo femenino eterno) del Demiurgo ( el "Padre" en el sentido de Principio primero generador). Los libros del Sol entrañan una vuelta al origen, a nuestra naturaleza primigenia, que es el punto de unidad entre todas las cosas, nos referimos a la Persona Divina o Conciencia UNA trina. Desde esta unificación interior todo lo exterior se armoniza según el Orden cósmico natural cayendo las ilusorias líneas divisorias que generan el conflicto en el plano material y psíquico.
SERVICIO A LA MEDICINA SOLAR

La Medicina es un gran Arte, no solamente ciencia humana académica. En cierto modo, es indisociable de Poesía; no en vano Apolo, dios solar de la Medicina y artes, es el padre de las nueve Musas, es decir los varios canales de difusión en el Alma humana de los rayos divinos fontales, y los remedios sobrenaturales son expresados a través de símbolos y metáforas que sólo los sacerdotes (mediadores entre cielos y tierra) y almas poetas saben descifrar.
Poesía no es en nuestro poemario un ejercicio solamente literario, sino pura inspiración por una abnegada búsqueda de la Esencia (solar), es la expresión lo más directa posible de un alma aspirante a la Verdad cavando y cavando con la Palabra hasta hallar el manantial, ¡la fuente Hipocrene del Parnaso!
La creación entera, todas sus criaturas son una expresión metafórica y simbólica de la Ciencia divina; el impulso creativo es armonía con la actividad macrocósmica en eterno presente, y el espíritu poético, el solo que pueda descifrar en lenguaje humano, los misterios divinos.

Apolo y las nueve musas en el Parnaso/ G. Doré-Jesús sanando enfermos /La famosa pareja de servidores de la medicina del Cristo: los santos Cosme y Damián.

Los caduceos no pueden ser representantes de la medicina materialista: son el símbolo de la medicina sagrada: alma trina, conciliación de opuestos y trascendencia.
La práctica de luz REIKI, puente entre espíritu y materia, me desveló lo que, en el esoterismo, equivale al secreto del santo Grial, es decir el vaso espiritual conteniendo el famoso licor de la inmortalidad que en el cristianismo es el vino litúrgico, la sangre crística, es decir, el alimento espiritual conseguido por una transmutación de los elementos naturales. Junto a esta mística, reveló el modo de servicio a la gran Medicina, la medicina divina, tal se ha practicado a menudo secretamente a lo largo de la historia en tierras cristianas: la medicina hermética, rosacrucense por ejemplo, y la medicina crística o taumaturgia. Asimismo, la práctica pura del REIKI me permitió entrar en conexión con algunos iniciados de la vertiente esotérica del cristianismo pero, igualmente, con algunos santos representantes de la vertiente exotérica de la medicina del Cristo: tal San Juan de Dios o la venerable Catalina Coromina por dar un par de ejemplos.
Estas vívidas conexiones fortalecieron mi fe y me han esclarecido más y más sobre lo que son la salud y la Medicina realmente, lo cual transmito o aclaro en mis libros y practico con mis palmas.
Lo primero es saber que nadie cura sino el Gran Poder curativo Omnisciente; llamarle Dios, Espíritu puro o gran Sol espiritual, es indiferente. Él opera a través de ti si te prestas como instrumento diáfano sin ningún interés de orden personal.
Los libros del sol constituyen en su conjunto una transmisión del conocimiento del Ser curativo y guía, pero recuerden que son letra viva: parten de la experiencia viva ; recuerden que no se trata de teoría, y que se invita a la experiencia directa de sanación de la forma más simple (concretamente a través del REIKI krs) como son siempre los modos divinos.
"Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible" (Marcos 9;23).















